En los últimos tiempos he experimentado todo tipo de sensaciones, sentimientos y demás cosas que me han tenido vuelta un ocho pero también han mantenido mi mente ocupada, aunque a veces la mente descansa y da paso al corazón, el corazón solitario y por qué no decirlo herido.
Estoy en un campo de guerra, en una montaña rusa, mi cerebro tiene las respuestas, pero no alcanzan a llegar a lo profundo del corazón y éste no alcanza a entender que en la vida hay cosas mucho mejores, las veo día tras día con mis ojos e incluso las siento.
Gracias a Dios la vida sigue y mi reloj continúa en le presente preparo la antesala para un futuro más interesante. Aunque no puedo negar que a veces las cosas del corazón duelen como un aguijón.
martes, 16 de marzo de 2010
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