viernes, 12 de diciembre de 2014

en mi corazón no caben las palabras

Hoy mi corazón se siente lleno y contento, lleno de tantas emociones y cosas lindas y contento por que todas los pensamientos bellos se materializan. Quisiera contar mi historia con detalles, pero cuando me siento frente al computador a tratar de materializar de alguna forma esta historia, no, no salen las palabras adecuadas y ninguna lo es. Esta historia es por menos decir explosiva, es muy intensa y muy inmensa y creo que hay que buscar una forma sublime de contarla para que no se pierda nada de su esencia. La esencia que los dos le hemos dado.

Esta historia es una de las más complejas que he vivido en mi vida, es una historia extremadamente hermosa y con matices únicos. Sentirlo tan cerca de mí es una de las experiencias más gratas de mi vida, es algo que me alegra el corazón y saca una sonrisa de mis labios. Él me complementa, me hace más feliz de lo que habitualmente soy. Él es una persona maravillosa y extraordinaria, sí, así lo es. No me convencen pensamientos contrarios a estas afirmaciones... definitivamente no.

Hay cosas que a su lado no entiendo, no entiendo cómo pasaron y cómo ocurrieron, no entiendo ciertos deseos y pensamientos que tengo acerca de él... y no sé qué más decir, salvo que en mi corazón no caben las palabras y las palabras no son suficientes para expresar lo que siento...

lunes, 8 de diciembre de 2014

Tú No. 1

A esta hora con ganas de un chocolate caliente con pan, he decidido escribir. Creo que lo hago (aguantar las ganas de un chocolate a esta hora y con este frío) porque quiero decirte algo, algo posiblemente al oído, algo que sólo tú entiendas porque la verdad no me interesa que nadie más entienda lo que tengo que decirte... Posiblemente lo que quiero decirte te lo he dicho en repetidas ocasiones, posiblemente estés cansado de escucharlo o posiblemente no, eso no lo sé.

Quiero decirte que ha sido increíble conocerte, ¿porqué? Porque no es habitual conocer personas como tú... eres una persona excepcional y como dice la canción de coldplay "no puedo entender cómo alguien pueda rechazarte" (o algo así, esa es la idea). En tu caso, no lo comprendo, como dice tal canción "el que lo hace debe estar mal de la cabeza", sí, así es.

Eres excepcional, si bien yo cambié la forma de verme como mujer, tú has reafirmado mis decisiones frente a lo que decidí hacer y eso me alegra. Al describirte me doy cuenta que las mujeres inteligentes, rebeldes, las que no somos sumisas, las que como seres humanos reclamamos nuestro derecho a ser, las que damos paso libre a los sentimientos y a las sensaciones que se producen en nuestros cuerpos, en nuestro ser, en nuestra alma y en todo nuestro universo... queremos tener al lado a alguien como tú... Me alegra infinitamente haberte encontrado en el camino, saber que existes, porque tu existencia es una luz de esperanza.

Yo desde que te conocí he experimentado un cambio en mi mente y he pasado por diversos estadios que según mi propio criterio han ido elevándose para transformar mis pensamientos hacía nuevos pensamientos que me fortalecen y me hacen crecer. He descubierto que estos pensamientos se enfocan hacia la libertad... y contigo de una forma extraña, también he experimentado la libertad y eso me alegra... Me alegra todo lo que he logrado entender y aprender al encontrarte en mi vida, porque así tú en un futuro no hagas parte de ella, lo aprendido, lo adquirido, lo entendido, lo logrado, seguirá conmigo hasta el día que yo lo decida.


viernes, 21 de noviembre de 2014

nadie debe pertenecer a nadie


Esta mañana salí de mi casa algo perceptiva con respecto a la música que se escucha en la calle y mientras esperaba el alimentador escuchaba una triste canción que decía algo así como "para qué vivir sin ti... bla" y entre las muchas cosas que decía, estaba la sentencia "si no puedes ser mía".

Luego escuché otra canción por casualidad que hablaba de una persona como propiedad de otra y pensaba en muchas cosas que creo que apuntan a una. Uno no debe permitirse el pertenece a otro, nunca, bajo ninguna circunstancia; por eso es que pasa como las mismas canciones expresan, que la vida propia empieza a carecer de sentido y de valor para uno mismo. 

Creo que el verdadero amor hacía otra persona está íntimamente ligado hacía el amor propio. Si uno puede amarse conociéndose con todos sus defectos y sus virtudes, uno puede amar a los demás, de tal manera que uno no va a permitirse el pertenecer a otro, ni otro va a pertenecer a uno. El amor es ante todo libertad.

Y ese es el amor que he experimentado en estos últimos años. El amor propio y el amor a otro, sin necesidad de devaluar mi vida, sino todo lo contrario, mi vida y mi condición como mujer se han visto fuertemente establecidas por el amor.

domingo, 16 de noviembre de 2014

... una de mis visiones acerca de la vida

La vida es frágil.

Como dice el intro de un popular programa de televisión, los seres humanos estamos expuestos a "mil y una maneras de morir", yo pienso que son más. La vida es frágil, estamos expuestos tan desnudamente a la muerte y realmente es cierto el pensamiento que dice que abrimos los ojos por la mañana, pero no sabemos si vamos a llegar por la noche a nuestra casa con vida.

La vida es ambivalente.

La vida es frágil pero a la vez es fuerte y a pesar de estar desnuda y al abandono de tantos factores internos y externos, se sostiene con fuerza sobre la Tierra, para pasar un día más. Más allá de esto, mi planteamiento es, la vida es fuerte porque está compuesta de tantas complejidades que si uno analizara minuciosamente estas complejidades no las entendería.

La vida es dual, por lo tanto, pienso que uno también tiene esos tiempos de dualidad y contradicción (la ambivalencia). En el día a día la vida es subestimada, sin embargo, hay días en los que uno se aferra más a la vida que ningún otro... y esos días es cuando uno siente cerca a lo contrario de la vida... la muerte. Y no tiene que ser que uno se encuentre en una situación amenazante para la propia vida... por ejemplo, dos veces he estado hospitalizada y en estos momentos he pensado vagamente acerca de que existe la remota posibilidad de morir, si lo pensé fue algo muy superficial y solo por ponerlo en el contexto de la reflexión. Me han impactado y me han puesto a pensar más los momentos en los que sé que alguien contemporáneo ha muerto.

Este texto lo estoy escribiendo pensando en una persona que apareció en mi vida hace más de diez años, como doce años atrás. Si pudiera retroceder el tiempo y elegir si conocer o no a esta persona, la verdad no lo habría hecho, sin embargo, pienso que el haberle conocido permitió que yo me transformara en la persona que soy ahora... y eso también resulta ser una ambivalencia para mí.

Hace más de diez años conocí a una persona que si lo pienso bien en este momento, nunca imaginé que fuera a ser tan importante en mi vida y que su paso por mi camino me fuera a marcar de manera tan extraordinaria. Hay cosas que uno no desea que le pasen en la vida, pero que aprendí diez años después, se hace necesario que pasen.

Cuando lo conocí creí estar "bien", me consideraba una persona equilibrada emocionalmente y aparentemente así lo era. En cuanto a lo emocional tenía claro que era muy tranquila, estable y que como a todo el mundo, habían cosas que me afectaban dentro del campo de lo normal. En esa época antes de conocerle, no pretendía que mi vida fuera una obra de Shakespeare, ni nada por el estilo. Solo quería tener un romance con alguien quien me parecía muy interesante por todo lo que hacía.

Contrario a lo que pensé, imaginé y esperé, las cosas se salieron de control, los días junto a él fueron un caos, llenos de miedos y temores, traumas, fatalidades y dramas rebuscados, inventados, explorados y sacados del fondo del corazón... los días eran una necesidad constante de sufrimiento, infelicidad, amargura, retrocesos, celos, peleas y cosas a las que ni en el pasado, ni en el presente me he visto envuelta jamás. Fue una época dura y complicada, fue una época en el que mi ser quedó "en calzones" y en el fondo más oscuro de la vida propia; mi vida empezó a carecer de sentido y mi alma se despojó de todo lo sensato, lo bueno y lo feliz, para darle cabida a todo lo triste, oscuro y lúgubre. No necesité un vicio para caer hasta el fondo, solo necesité la "voluntad" de hacerlo. Lo ambivalente en este tipo de situaciones es que por más que uno sabe que está viviendo un infierno de vida... uno por algún motivo sigue pegado a esta vida como una única forma, es como si fuera lo único que uno conociera y no existiera más que un camino de espinos sobre el que uno debe andar descalzo. ¿Los motivos para tal comportamiento? Creo que son muchos, pero el más importante es la falta de amor propio, lo sé, por experiencia propia.

Cuando digo que mi alma quedó en calzones, quedó despojada de todo cuanto tenía, es porque fue así. A lo que hago referencia con estas simpáticas expresiones de una seria reflexión, es que antes de él, yo creí que era estable, que había superado mis traumas, que tenía una mente tranquila, un corazón estable y que era yo quien llevaba el timón de mis emociones; pero después de esta vivencia me di cuenta que no era así. Mi armazón era el de una persona tranquila, estable, sana, liberada; sin embargo, lo que lo cubría no. Esa situación fue como una sacudida al propio árbol de mi vida para que cayeran aquellas hojas y ramas viejas y quedara el armazón desnudo a la espera de un nuevo renacer. Y así fue.

Uno de los eventos más difíciles de mi vida fue desprenderme de él y de la situación que trajo consigo, pero una fuerza más poderosa me jaló a que me separara, y esa fuerza poderosa fue Dios. Me desprendí, pero casi no lo logro. Fue como el chicle que se pega en el cabello y que es difícil de arrancar... lo logré. Al desprenderme y quedar sola vi una vida hecha añicos, pero también vi una vida que quería volver a reconstruir. Mi vida cambió y mis conceptos acerca de ella también cambiaron. Durante la situación pensé dos veces en el suicidio como solución, aclaro, solo lo pensé porque nunca tomé la determinación de hacerlo, no estuve ni cerca del cuchillo, ni de las pastillas, ni de nada similar. Después de esta situación para mí, la vida es sagrada y es algo que debo respetar hasta que Dios permita que esté en esta Tierra; le agarré tanto amor a la vida y sobre todo tanto amor a mi vida que la valoro, la disfruto y cada paso que doy aquí, lo doy en búsqueda de ser feliz.

Cuando terminó la situación, evidentemente culpé a este hombre de todo cuanto había pasado. Él nunca fue una santa paloma, nunca se portó bien conmigo, más bien, fue un manipulador, mentiroso, fue una persona que siempre sacó lo peor de mí, no fue bonito ni bueno conmigo; pero de un tiempo para acá comprendí que así como él me hizo daño, yo también le hice daño y que cada cual tiene su cuota de culpa. Dejé de odiarlo hace mucho, pero muchísimo tiempo; no pasé a amarlo tampoco. Un día estaba en una buseta y ésta hizo una parada cerca a su casa y empecé a dialogar conmigo misma en mi interior:

- ¿Te acuerdas cuando te bajabas aquí y subías corriendo a la casa de x?
- Sí lo recuerdo.
- Debería bajar y correr frenéticamente hacía la casa de él (me dije en tono sarcástico).
- jajajaja sí claro, debería hacerlo... es más lo voy a hacer ya (me contesté en tono sarcástico).

La buseta arrancó y siguió su destino y yo el mío y empecé a pensar y me decía a mí misma que es natural que uno no le desee cosas bonitas a quien le hizo daño (ni feas en mi caso), pero empecé a pensar en otros, no en x, sobre todo en otras y llegué a una conclusión interesante, que si x cambiaba no le iba a hacer el daño que me hizo a mí a otras personas. Y después empecé a pensar más allá, pensé "ojalá x conozca la felicidad que yo he conocido" y detrás de este pensamiento empecé a pensar en la paz y la tranquilidad de x y cómo eso también iba a cambiar la vida de otras personas. Desde ese día mis pensamientos hacía x se volvieron pensamientos de que ojalá fuera feliz... sobre todo para que no le hiciera daño a otros y que sería muy "bacano" que él haya cambiado. Y x pasó así por mi vida.

Hace unos pocos días por un no se qué de la vida, me dio curiosidad por saber de x a través de las redes sociales; no hay mucho de x, no hay facebook, encontré una posible cuenta en twitter que lleva prácticamente un año en desuso y se me hizo extraño, ya que x siempre fue un aficionado a todas las cosas que ofrece Internet y yo sabía unos años antes que tenía cuenta en facebook, pero ahora no, x estaba desaparecido de la 'autopista de la información'. Un pensamiento rápido se me vino a la cabeza y dijo "no, no puede ser, debe ser otra cosa; quizá no le gusten las redes sociales"; pero seguí buscando.

Al día siguiente, hace como tres o cuatro días, estuve buscando mucho más y vi un comentario de su mamá donde decía algo de una partida y quedé impactada, realmente eso me chocó bastante; a pesar de que debo estar muy concentrada en terminar mi tesis, esa tarde mi corazón no tuvo paz, estaba realmente impactada. Volví a releer el comentario y pensé en la posibilidad de que x ya no haga parte de este mundo... realmente fue un golpe duro para mi, porque si bien x no fue la persona más grata en mi vida, x fue parte importante en mi vida. Recuerdo que ese día caminaba como zombie por la universidad y durante el camino pensaba en x, principalmente pensé en su mamá y luego pensé en todos aquellos que hacen y que han hecho parte de mi vida. Gracias a Dios el impacto por la posible muerte de x solo me duró ese día, durante estos días he estado pensando en eso, pero ya con otra mirada. Le pido a Dios que Él haya tenido misericordia de su vida si es que está muerto, porque esa muerte es una conjetura que apunta a ser una dura y triste realidad. Si x sigue en este mundo, ojalá si no la ha conocido, conozca la felicidad de su vida.

Por último quisiera decir que me gustaría darle un fuerte abrazo fraternal y de consuelo a su mamá si es verdad que x partió de este mundo; porque realmente x era lo único que ella tenía y eso me conmueve muchísimo en el corazón. Sin embargo, hoy, sea lo que sea que haya pasado con x mi vida como hasta ahora seguirá hacía adelante; con las fuertes bases que se formaron después que conocí a x y que viví lo que tuve que vivir con él, deseando que haya ocurrido o que ocurra lo mejor para x y para quienes hagan parte de su vida... sin más ni más, con esta reflexión me despido en la noche de hoy; deseando que todo aquel que la lea, vea que la vida debe ser nuestro propio espacio feliz (por el bienestar propio), sin dejar de pensar en el bienestar de otros que lo necesitan tanto (es decir, la compasión). A nivel individual la vida debe ser feliz, aunque hayan momentos difíciles y tristes.

jueves, 6 de noviembre de 2014

... hace un año

Hace un año en mi vida ocurrió un evento del cual aún hago remembranza. Hace un año a estas alturas ese evento terminó de transformar una parte de mi vida que estaba en proceso durante mucho tiempo atrás.

Hace un año me prometí que siempre recordaría el evento tal y como fue, un evento que fue impulsado por una forma de amar poco común y casi siempre menospreciada a la vista de otros, incluso a la vista de uno mismo. Sin embargo, la vida parece ser que se trata de ir rompiendo paradigmas viejos para formar nuevos.

Hoy sí recordé que había acontecido un evento hace un año, un evento importante en mi vida, pero pensé como "¡Bah, sí, fue hace un año!" y ya, quería dejar el asunto así. Más tarde, empecé a escuchar música y en la emisora estaban poniendo una sonata para piano y violín y recordé uno de los gestos más bonitos y me di cuenta que aunque quiero guardarme del dolor evidente que trae la separación, siempre querré recordar lo que pasó hace un año como uno de los eventos más significativos y hermosos de mi vida.

miércoles, 6 de agosto de 2014

... la arena está muy caliente

Hacia días que estaban encerrados en el hotel y sólo miraban el mar desde el balcón. Realmente durante esos días el mundo importaba poco o para ser más exacto importaba nada, no existía. Sin embargo, esa tarde era el día en el que caminarían por la playa al lado del mar.

Desde la mañana ella miraba el mar desde el balcón de su habitación mientras él terminaba de alistarse. Ella no pudo dormir mucho la noche anterior imaginando cómo sería ese momento de pisar la arena blanca y empezar a caminar tomada de su mano. Llegó el momento indicado cuando él dijo "vamos ya", ella agarró su bolso y salió apresurada de la habitación, él un poco más calmado agarró las llaves, un poco de dinero y salió detrás de ella.

Desde el final del pasillo ella lo miraba impaciente, con su mirada le decía "apúrate", él caminó rápidamente hacía ella y tomó su mano, se la entrelazó, ella quería seguir caminando pero él la detuvo suavemente, la miró fijamente y le dio un beso en la mejilla, ella sonrío y lo miró, miró ese rostro tranquilo, sereno y extremadamente sonriente, ella quería devolverle el beso, quería besarlo en la mejilla pero él la sorprendió con un beso en los labios.

Salieron, el radiante sol pegó fuertemente en sus ojos que tuvieron que cubrirlos con las manos hasta que poco a poco se fueron acostumbrando. Era una ciudad llena de luz, color y sobre todo alegría, la gente se movía rápida y enérgicamente por las calles, al frente tenían el tan esperado mar.

Ella empezó a correr obligando a su compañero a hacer lo mismo. Debe decirse que los dos eran contemplativos a su manera. Ella tenía una forma de percibir el mundo tan extraña, ella no necesitaba mirar con detenimiento las cosas para encontrar en éstas hasta los más mínimos detalles, por eso ella parecía impaciente por explorar el mundo que le rodeaba. Él era el contemplativo pasivo, aquel que temía perder algo fantástico en el microuniverso de las cosas que observaba, él era quien aguardaba, esperaba.

Antes de pisar la arena ella se quitó los zapatos y empezó a correr hacía el mar, él la miraba y empezó a observar que ella levantaba sus pies mientras decía "Ay, la arena está muy caliente" ...

sábado, 2 de agosto de 2014

... lo que amo, lo que odio y otras cosas

Desde un tiempo para acá empecé a ver con "algo de preocupación" pero también con algo de alivio que hay cosas que realmente me gustan de mí misma, sin ánimo de sonar algo narcisista. Recuerdo que desde siempre me ha costado confiar en mi propio criterio, ver con otros ojos las cosas que yo hago, por miedo a parecer maleducada o algo altanera, pero como lo he dicho, desde hace algún tiempo he ido quitando el velo que están entre las cosas que hago y yo, a veces cuesta y es hasta doloroso, a veces no.

Lo que más me gusta es quitar el velo entre lo que escribo y yo, me cuesta leer un escrito recién hecho, pero con el paso del tiempo lo leo, lo disfruto y llego incluso a sentir que es otro el que me cuenta lo que yo he vivido y es una experiencia fascinante. Sin embargo, siento que he quedado con el chip de que todo lo que hago vale menos de lo que es, aunque algo por dentro me grita que eso es una gran mentira. La ambivalencia hace parte de mi vida.

La característica de estar quitando los velos de mi vida, que cubren las facetas más interesantes de mi vida, es algo que amo muchísimo de mi personalidad. Mi vida se ha convertido de un tiempo para acá en un continuo crecer, en un cambio constante y de la que no sé en absoluto qué irá a pasar al día siguiente. Para mí las agendas no existen, un día planeado a plenitud no ha pasado por el camino de mi vida, he tratado pero he peleado esa batalla, todos mis planes cambian constantemente. Mi vida no es tal y como yo la imaginaba hace unos años, hace algunos meses e incluso hace algunos días, sin embargo, no me debato en la indecisión, considero que mi carácter me ha dado las pautas para tomar decisiones importantes en mi vida.

Lo que odio es pensar en las consecuencias de una decisión tomada y que a veces esos pensamientos se conviertan en un obstáculo para disfrutar de un momento. Odio los pensamientos que vienen como una lanza y atacan mi mente sin más y más, pero lo que amo es que mi mente se vuelve analítica, revisa los acontecimientos y da salidas propicias a una situación que bien podría quitarme el apetito (cosa bastante grave). Amo aplicar algo así como el método científico a mi propia vida, esas cosas sirven de verdad.

Amo el rumbo que van tomando las cosas, amo que mi vida no ha llegado a su fin, amo que yo soy quien coloca los ladrillos de la misma, quien construye el camino, quien escribe la historia y amo saber que esta historia se escribe día a día y casi siempre me trae una sorpresa consigo.

sábado, 12 de abril de 2014

... en medio de todo y en medio de nada

Estoy aquí a punto de lanzarme al vacío, siento como si estuviera en medio de lo infinito y a la vez en medio de la nada.

Estoy aquí con ganas de decir muchas cosas, pero sin palabras ...

Algunas veces doy la vuelta y trato de negar la realidad, otras veces me levanto y la enfrento, cuando la enfrento la mayoría de las veces nada encuentro sin embargo, las pocas veces en las que encuentro algo, ese algo que he encontrado es absoluto, es inmenso, es infinito.

En ti he encontrado mucho más de lo que esperaba, en ti he podido ver que lo perfecto no siempre es perfecto, lo perfecto no existe más lo hermoso sí. Llenas mi vida, la has llenado de flores, mariposas, la has llenado de más color y de vitalidad... ese eres tú, el que trae más alegría a mi mundo. Sé que sin ti seguiré siendo feliz, pero no quiero que dejes de hacer parte de mi vida, porque si tú te vas, una parte de mi corazón, se irá contigo.

jueves, 10 de abril de 2014

Navegante anónimo

Como muchos que esperan, yo también espero que a mi bahía llegue un mensaje dentro de la botella.

Quisiera decirte esta noche invades mis pensamientos en todos los momentos de mi vida y que hay algo que necesito saber porque hoy siento que me voy a ahogar. Lo que necesito saber es simplemente si yo hago presencia en tus pensamientos, ¿estoy en tu mente así como tú en la mía? Dame una pequeña respuesta, navegante anónimo, sé que tú miras los espacios virtuales de mi vida, sin embargo aparento que no lo sé, aunque te envíe mensajes constantemente... pero esta noche más que nunca necesito tu respuesta.

martes, 25 de febrero de 2014

El primer beso

Cuando lo besé por primera vez fue como si ya lo hubiera besado antes, pero a la vez sabía que era la primera vez. Era como si nos hubiéramos separado sólo por un día y nos hubiéramos vuelto a encontrar, pero el día fue como un millón de años...