sábado, 25 de abril de 2015

Cualquier parecido a la ficción...

Hace pocos días he estado pensando de forma más consciente que la realidad de mi situación ha superado en todos los aspectos a la misma ficción. Este amor, sin querer queriendo tiene algunas escenas que parecen extraídas de algunas de las hermosas películas románticas del cine francés. A mi parecer, las películas del cine francés (o al menos las que yo he visto) no son pretenciosas, cuentan con personajes tan sinceros y tan honestos que uno puede sentirse fácilmente identificado con ellos, no son los típicos estándares de belleza que vende el cine americano; las historias y hasta la forma de vestir se muestran tan sencillas y tan vivenciales que cualquiera puede ser el protagonista y en medio de la belleza muestran que la vida no es perfecta, pero esas imperfecciones de la vida no son el fin del mundo, sino son vivencias como tal que pertenecen a los mortales.

Sí, mi vida y mi historia parecen como escritas para ser trasladadas a una película de esas. He vivido un amor honesto, sincero muy sencillo pero a la vez significativo y complejo; un amor feliz pero con tropiezos y en medio de una vida bella que tiene algunos lunares, pero que por eso no deja de ser significativa e importante para mí.