sábado, 23 de febrero de 2013

Escribir, leer lo escrito

Hace más de 10 años escribí una historia, ha sido la experiencia más vivencial que he tenido cuando de escribir se trata, mientras escribía veía las escenas como en una película y eso me gustó muchísimo. Gracias al taller de escritura creativa que estoy haciendo (corto pero sustancioso) recordé esta historia y la he recuperado... sin embargo, siento un terror impresionante e indescriptible al enfrentarme a leerla, vi unas cuantas líneas y en una de ellas detecté un "enredo gramatical" y eso me ha asustado más. No entiendo por qué, por qué siento ese temor irracional a un escrito de años atrás, lo más curioso de todo es que lo demás, lo que he escrito antes y ahora lo puedo leer sin ningún tipo de temor.

Quiero la verdad leer esta historia a otros, quiero contar cómo nació esta historia y lo que sentí cuando la escribí, fueron muchos días en los que me sentaba frente al computador y empezaba a escribir y escribir imparablemente, no veía la pantalla, no veía las letras en el teclado, veía la historia en mi mente, los personajes los veía tan bien, los lugares y todo que siempre pensé que sería uno de mis pilares "literarios". Cuando la terminé tuve un bloqueo de escritor y creo que quedó algo inconclusa o más bien terminó a las malas, porque ese último día el bloqueo llegó ya al final... sin embargo, cuando puse el punto final me sentí orgullosa de ese fruto de mi imaginación.

Pero hoy la veo y no soy capaz de leerla y no entiendo por qué, es una de las sensaciones más extrañas que he tenido, sin embargo, este evento le da más esencia a la propia historia. Espero el próximo sábado contarle a mis compañeros del taller todas estas historias alrededor de la historia y poder compartirles un trozo de una historia muy real, muy directa y con personajes muy reales. De hecho, la protagonista de la historia fue basada en la historia de una mujer real, la mujer real fue una pequeña llama que encendió el fuego de mi imaginación. Los personajes son reales, son muy cotidianos, espero que sean personas que pueden verse día a día, estudiantes, niños, amas de casa, perros, en fin, los personajes del día a día que se vieron entrelazados en una historia fantástica porque es creada de la nada.

Espero superar mi miedo irracional con esta historia, tener la valentía de corregirla y más aún poder enfrentarme a leerla a un público que está muy por encima (literariamente hablando) de lo que yo he hecho. Sería un gran paso.