Y cómo me gustaría poder transmitir tantos sueños a través de la palabra. A veces las palabras quedan cortas frente a la dimensión de todo lo que sueño.
El mundo de los sueños a veces me ha mantenido a salvo de la realidad no tan real en la que se desenvuelve la vida.
A veces mientras el mundo parece desmoronarse ante uno, es bueno soñar escuchando un hermoso nocturno de Chopin que lo haga pensar a uno en la posibilidad del amor, de lo bello, los colores... en fin, la vida en otra dimensión; para así poder sobrevivir un día más de realidad.
Porque a veces lo bueno de la realidad es no hacer parte de ella...
domingo, 27 de diciembre de 2015
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